Es como si nada a mi alrededor fuera real y te encontrarás al final del camino con una luz detrás, con un par de sentimientos para darme y hacerme sentir en el cielo con sólo un roce de tu pelo. Cuando estas en mi entorno logras cauterizar cada fragmento que se encuentra roto en mi, cuando eres capaz de venir sin resistir a las grietas que se presentan, cuando tocas mi piel y sin saberlo me haces estallar de emoción.
Pero vuelvo a ser yo, pero vuelvo al inicio en el que te veo al final con dos sentimientos que darme pero no avanzó siento este temor de tomarlos y sentir lo que aún no es y que en mi mente siento que no será.
Si tan sólo fuera un poco más valiente para lograrlo y caminar hacia ti y sin siquiera pensar que pasaría tomará tus manos, bebiera el sentimiento, dejara que se fuera en mi, que me impulsará, que esto que siento se logrará.
Si tan sólo una parte de mi se lanzará a intentarlo, y como un atleta que ha entrenado confiado avanzará, si tan sólo pudiera sonreír sin pensar que tan hermosa o no puedo parecer, mis complejos harían que intentará caminar y llegar al final contigo.
Y se porque tienes todas esas dudas dentro de ti, y también se los motivos por los que puedes rechazarme, pero tus ojos y tus manos no mienten cuando me acerco a ti aunque sea sólo un poco y eres incapaz de ocultarlo, aunque nunca lo has negado pero tampoco lo has aceptado.
Me he decidido quedar aquí y verte ahí al final, prefiero sentir a lo lejos lo que puedes hacerme sentir, vibrar aunque sea de lejos, aunque sólo tu sonrisa y su resplandor me hagan sentir esa magia que tienes para mi pero que no aceptó tener.
Te quiero y te querré eso no cambia nada, pero mi decisión no es tomada a la ligera, nuestras situaciones han sido distintas, no hay manera de seguir fingiendo lo que no podrá ser ni será, aunque tengas o no nada que darme.
Adiós.