Ojalá pudiera decirte la luz que se ilumina cuando sonríes, que no hace falta que digas palabras si veo tu mirada, tan fija hacia mi, convenciendome de querer estar en otro lugar apartado, pero contigo.
Y vuelve la historia, mi amor platónico, mi sueño imposible, un beso deseado y sin completar las ansias que tengo de tocar el cielo junto a ti, de tan sólo sentir tu piel sin tocarla, de adivinar tus pensamientos y descubrir si puedo estar ahí.
Que me gustas, que me gustas y no hay más, que estas sólo tu, conmigo, ahí, en lo profundo de mis deseos...